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martes, 24 de enero de 2017

"El Nuevo Mundo"

Cuarta película de Terrence Malick y posiblemente una de las más incomprendidas de su carrera. La elección de la historia real de la princesa Pocahontas como trama principal de la película, hizo que gran parte del público no la recibiera con expectación. La huella de la producción de Disney de 1995 marcaba todavía mucho el imaginario del gran público.  Sin embargo, los más fieles a la filmografía del director se dejaron sumergir por una cinta tan preciosista como propietaria de un gran componente de realismo histórico, algo que, en mi opinión, hace de ella un producto imperecedero con los años y de muy alto grado cinematográfico.
Malick presenta la historia de la llegada de colonos ingleses a América a principios del siglo XVII. Entre los aventureros viajaba el capitán Smith, militar de profesión, que ante el encuentro con los aborígenes de la zona, toma la iniciativa de acercarse a ellos para conocer su cultura y costumbres. En ésto, conoce a Pocahontas, la jovencísima hija de uno de los jefes tribales, de la que se enamora. Sin embargo, con el tiempo, la relación entre colonos y los indios, genera fuertes rencillas, debido al deseo de los europeos por quedarse en las nuevas tierras americanas. Por diversas razones, Smith debe abandonar el campamento. Su espíritu de aventura le hace alejarse de Pocahontas. Con el tiempo y debido a supuestas noticias enviadas desde la expedición de Smith, la joven india, decidirá redefinir su ideal de amor y convivencia junto al caballero John Rolfe.  
"El Nuevo Mundo" es una metáfora sobre el encuentro entre los colonos europeos y los indios de américa. Lo desconocido campa ante todos ellos. Dos culturas se encuentran y se enfrentan. Y en medio de este choque surge la historia de amor, de curiosidad, de atracción de la joven india y el capitán. Mediante esta historia Malick plasma en la pantalla, de manera bellísima, la omnipresencia de la naturaleza, de la cultura primaria pero noble de los indios, de la mezquindad de buena parte de los colonos y sobre todo de la velada realidad que se presenta en el amor entre diferentes. 
La cámara del director, sigue con ojos objetivos, omnipresentes y limpios de toda crítica superficial, los sucesos, dejando al espectador, que se conduzca en la historia, acompañado, eso sí, de las diferentes voces en off de los protagonistas. Sus pensamientos sobrevuelan en nuestra mente, dejando un poso de humanidad, algo de falsedad y sobre todo bastante inocencia. La belleza de la fotografía, los barridos de la cámara, ya tan convencionales en el cine de Malick y una corta pero excelente elección de actores, colma el disfrute de, en mi opinión, una joya cinematográfica, donde la naturaleza, el amor y lo humano, supera lo histórico, ofreciéndonos una auténtica obra de arte.
Resalta entre el elenco de la película, la jovencísima y desconocida Q´Orianka Kilcher en el papel de Pocahontas. Su inocencia, curiosidad y timidez resaltan en una mirada limpia y rotunda. Collin Farrell funciona en el rol del Capitán Smith, así como Christian Bale en el de John Rolfe, insuflando diferentes modos de ver el Nuevo Mundo y a quienes lo habitan, desde un punto de vista occidental. En definitiva, los dos John, marcan diferentes maneras de amar, en el respeto uno, el otro en el enamoramiento, y entre estos dos fuegos, se encuentra Pocahontas, protagonista indudable de un cambio de ciclo en la historia, ante la colonización de América y en el escenario de una tierra virgen y sobre todo bellísima. Como he dicho antes una gran película, bella en su concepto; especial y preciosista en su presentación, gracias a su fotografía, montaje, banda sonora y la mano de un director bendecido por el don de trasladar imágenes, sentimientos y la realidad de lo más puramente humano, la vida.




lunes, 23 de enero de 2017

"Ricardo III" - William Shakespeare - Dirección: Eduardo Vasco

Esta tragedia escrita por William Shakespeare forma parte de su tetralogía dedicada a la historia de Inglaterra. En este caso cuenta la llegada al poder de Ricardo III, tras largos años de lucha entre los Lancaster y los York en la guerra de las Dos Rosas y, su posterior derrota y muerte en la batalla de Bosworth. Esta obra ha sido llevada al cine en dos ocasiones, primero interpretada por Lawrence Olivier y posteriormente por Ian McKellen.
Ciertamente el papel de Ricardo III es uno de los más complejos de interpretar por un actor sobre todo por su amplia gama del carácter del personaje. No solo me refiero a su espíritu depravado, su ansia de poder y su ilimitada ambición por alcanzar el trono de Inglaterra, sino también por el hecho de que el personaje naciera tullido, con joroba y cojo de una pierna,  lo que hace que su imaginería y representación formen parte de un complejo cuadro interpretativo para el actor. En mi opinión es uno de los papeles más golosos y lleno de matices del universo de Shakespeare, junto con Otelo y Macbeth, en el que el actor debe dominar completamente facetas y sentimientos del ser humano de lo más variopintos encima del escenario. En un momento dado el personaje parece resultar absolutamente halagador, para minutos después, mostrarse como un auténtico monstruo sanguinario, capaz de sacrificar a sangre de su sangre por y para, en ambas situaciones, lograr su tan deseada finalidad en el reino. Esa es la grandeza de esta obra y sobre todo del personaje.
La versión interpretada en el Baluarte de Pamplona la pasada velada, gozó de buenas actuaciones, una justa pero bastante convincente puesta en escena y, sobre todo, de una notable interpretación de Arturo Querejeta en el papel de Ricardo. A pesar de que en algún momento de la obra, su dicción no llegaba con completa claridad al oído del espectador, su capacidad de cambios en su interpretación, su variedad gestual y sobre todo el gran dominio de la tonalidad de una voz potente y con tanta personalidad, logró trasladar la gran complejidad del protagonista al público. Acompañado de diez actores y actrices, la dirección de Eduardo Vasco encauza con mucha agilidad las escenas que se suceden en esta versión representada por la compañía Noviembre Teatro. Me gustó también la interesante utilización del acompañamiento de un piano en algunos de lo monólogos más profundos de la obra.
Una velada en la que creo que el aficionado a las tragedias y dramas del Bardo, pudo disfrutar de unas interpretaciones en general bastante logradas, un protagonista tan complejo como notable en su actuación y un montaje suficiente para trasladar al espectador la complejidad tanto humana como histórica de la obra. Lástima la respuesta fría y poco calurosa, de un público al que parecía que la representación se le hubiera hecho larga o pesada. En mi opinión, todo lo contrario. Disfruté de una hora y cuarenta minutos de un gran Shakespeare, en el que creo que es su mejor género... la tragedia humana.
 

viernes, 20 de enero de 2017

La foto del viernes - Venecia - Puente de Rialto

Venecia
Ponte di Rialto
No deja de ser una panorámica muy recurrida de Venecia y sin embargo sigue siendo una de las imágenes más bellas de la ciudad.

jueves, 19 de enero de 2017

"The Night Of" - Temporada 1

Un joven norteamericano de origen pakistaní, se lleva sin permiso el taxi de su padre para acudir a una fiesta. En su recorrido y mientras intenta encender la luz de "ocupado", se sube al vehículo una joven con la que entabla relación, acaba tomando drogas y acostándose en su apartamento. Al despertar al día siguiente e intentar despedirse de ella, descubre que ha sido salvajemente acuchillada y huye a toda velocidad. La policía te detiene por una infracción de tráfico y al llevarlo a comisaría, se le termina relacionando con la joven asesinada. Un abogado de baja estopa, acostumbrado a defender a prostitutas y traficantes además de pasearse por comisaría, atenderá su caso, llevado por el convencimiento de que el joven es inocente.
Así trascurre el primer capítulo de esta miniserie, en la que se desarrolla el caso del asesinato, su investigación y su juicio. Riz Ahmed, al que recientemente hemos visto en "Rogue One" interpreta al joven pakistaní. Su papel ofrece un perfil complejo, ya que el joven actor debe mostrar ante las cámaras la evolución del personaje, un joven que salió de casa con la idea de pasar un sábado noche de fiesta, que es acusado de asesinato, llevado a prisión, en la que debe compartir su vida con asesinos, traficantes y hombres de lo más peligrosos y que además sufre la criminalización de su caso por la televisión, por causa de su origen y religión musulmana. 
Así mismo, el otro gran personaje de la serie es el abogado, interpretado por un carismático y espléndido John Turturro. Bien es verdad que, en un principio, ese papel lo hubiera ocupado el fallecido James Galdolfini, productor en el momento crear la serie en 2012. De todas maneras, hay que apuntar que Turturro no solo cumple, sino que borda su papel, encarnando a un abogado de medio pelo, defensor de causas pequeñas, ratón de comisarías y conocedor de todos los vericuetos del proceso habitual en la policía y juzgados. Su carácter callado, sus alergias a los gatos y la enfermedad de la piel que le atosiga durante toda la serie, además de su carácter bondadoso y fiel defensor de la noción de la presunción de inocencia, hacen de él un personaje rico en detalles y matices. Francamente, Turturro ha sabido aprovechar este caramelo creando una actuación de las que se recordarán este año. De los actores y actrices secundarios, llamo la atención en un sorprendente Bill Camp en la piel del policía que realiza la investigación. Tan sutil como constante, su interpretación en la piel de policía me gustó mucho.
La miniserie no solo pretende contar al espectador el proceso frío del procedimiento de la investigación llevada a cabo por la policía, el abogado defensor y la fiscalía. Tiene también, el valor de presentar las injerencias, manipulaciones, errores de procedimiento o las injusticias que se comenten por razones que son tan externas como injustas, como el origen, la piel o la religión del acusado. Y eso, manteniendo la capacidad de suspense necesario, ya que el propio espectador no conoce si el acusado es o no inocente... algo que en principio, a la defensa no le importa demasiado, ya que el peso de demostrar si lo es o no debe ser de la acusación... en base, por supuesto, a las pruebas, testimonios e investigación policial. Además, esta producción hace hincapié en la dureza de la prisión, sobre todo para un chaval sin antecedentes que pone por primera vez los pies en una institución tan oscura como irremediablemente terrible. La evolución del personaje, sus primeros contactos y acercamientos con otros presos, hacen mella en su imagen y por qué no también en su conciencia y mentalidad. Otro punto de vista interesante que no se debe escatimar a la hora de valorar la serie.
Sin embargo, esto no sería posible sin una dirección y un montaje excelsos. El primer capítulo es una genialidad, por cómo presenta los hechos, los pasos de los protagonistas en aquella fatídica noche y sus reacciones conforme se suceden los acontecimientos. Nada deja de tener importancia y sobre todo lo que sucede en este primer capítulo se basará las posturas de policía, abogado defensor y fiscal. Una pequeña obra de arte, con uno de esos montajes que uno no puede olvidar. Con esto y, sobre todo, la interpretación de un magnífico Turturro, tenemos una miniserie que no dejo de recomendar y que por esas injusticias de la vida se fue de vacío de la entrega de  los Globos de Oro de este año.

martes, 17 de enero de 2017

Daredevil - Volumen 2 - Marvel Saga - "Bajos Fondos" - Tomo 7

Allá por el año 2005-2006 Panini Cómics comenzó a publicar en tapa dura y en una edición muy elegante y atractiva, el Volumen 2 de Daredevil también llamado Marvel Knights, publicado entre finales de los 90 y el 2006 en EEUU. Por una razón a la que nunca le he encontrado sentido, Panini dejó de publicar en España los tomos en su numero 6, correspondiente a los números 38-40 de USA en grapa junto a un Spiderman/Daredevil, con lo que la serie completa solo se podía tener en España en grapa. Fue el año pasado, cuando por arte de magia, se volvió a editar en tapa dura y con otra apariencia esta serie desde su inicio y es aquí, con este tomo nº 7 titulado "Bajos Fondos" donde se reencuentra con el momento en el que dejó de publicar los tomos en 2006. Es decir, que esta publicación de noviembre de 2016, retoma la serie con los números 41 a 45 de numeración americana que corresponden a los números 46 a 50 de aquellas grapas publicadas en España de Marvel Knights dedicadas a Daredevil. Pues bien, dicho y hecho, voy a retomar en este número la colección con una serie de reseñas de los nuevos tomos que se vayan editando en la actualidad y que reseñaré conforme se vayan publicando.
En un principio encontramos a Matt Murdock en plena querella contra el periódico Daily Globe que ha publicado su identidad como Daredevil. Mientras, con Kingpin fuera de juego y traicionado por su mujer Vanessa, en la Cocina del Infierno se baraja la supremacía de los bajos fondos entre diferentes bandas, aunque es Leland Owsley, conocido como el Buho, quien bajo la asistencia de los antiguos asesores de Kingpin, pretende hacerse con el control del barrio y del tráfico de una nueva droga basada en una hormona de crecimiento mutante. Daredevil evita salir a la luz para no dificultar la querella contra el periódico, pero el asesinato de su presidente y la nueva droga en la calle, hará que retome su labor de justiciero, contra las recomendaciones de Foggy Nelson. Precisamente en uno de esas labores de vigilancia por las calles de Hell´s Kitchen, Daredevil conoce a Milla, una joven invidente a la que salva de un atropello y con la que comienza una relación nueva para él, para ambos, Daredevil y Murdock.

Esta serie comandada por Bendis y Maleev, elevan a Daredevil a niveles notables, comparando esta etapa con las mejores del Diablo. Bendis tiene la capacidad de oscurecer las historias del héroe, acercándolas a la calle y al día a día de la Cocina del Infierno. Las tramas nunca se alejan de su labor como abogado, eso sí, sin perder contacto con sus viejos enemigos y aliados. Kingpin o el Buho... siguen apostados esperando cualquier momento para actuar y algunos como Gladiador, realiza labores de seguridad para el despacho Murdock/Nelson, mientras Jessica Jones ejerce de guardaespaldas. Curiosa la aparición de aquel archienemigo llamado Zancudo o de Luke Cage, casi siempre amigo de Daredevil. En fin, que entre un guión de Bendis pleno en historias y suspense y el dibujo refinado y oscuro de Maalev, en los años 2000 Daredevil recuperó su sitio en el Universo Marvel, sitio que por cierto, todavía no ha abandonado 15 años después de la mano de otros creativos de la marca..



lunes, 16 de enero de 2017

Desperta Ferro - La legión romana (III) - El primer siglo del Imperio

El especial nº X recientemente publicado por Desperta Ferro, retoma una de las temáticas con la que se comprometió al lanzar esta línea de publicación diferencial y más profunda alrededor, en este caso, de la historia y desarrollo de las legiones a lo largo de la existencia de Roma, tanto en su época republicana como imperial. El número al que hoy me refiero, afronta el estudio de este cuerpo militar durante el primer siglo del Imperio, más o menos entre los años 27 a.C y 98 d.C.
Con Augusto no solo se produce una revolución en la estructura, administración y en el símbolo de poder y gobierno de Roma. De la misma manera, la base militar sobre la que se asienta dicha metamorfosis también sufre una serie de cambios y evoluciones que la asentará todavía más como la fuerza bélica más imponente y poderosa del momento. Tal como se describe en el primer artículo, el ejército se profesionaliza y como tal, sufre una serie de modificaciones a nivel militar, administrativo y estructural. Se reducen los efectivos, se modifica e institucionaliza sus diferentes cuerpos y ampliaciones, así como sus funciones tanto en Italia, como en las provincias y en las fronteras del Imperio. Más puntualmente, los tema de la estructura y organización de la legión, son tratados en un segundo artículo detallándose como el pilar sobre el que se fundamenta el poder militar de Roma. En sendos y muy interesantes artículos, la revista se adentra en la figura, hasta ahora poco normalizada e institucionalizada, de los Auxilia y puntualmente los de origen Hispánico. A nivel estructural, se complementa con otro artículo dedicado a los centuriones, auténtica argamasa unificadora de la legión. Su veteranía, formación y fidelidad son los pilares sobre los que la potencia militar romana argumenta su eficacia militar.
Como no podía ser de otra manera este número, no podía dejar de presentar la evolución de la panoplia y su uso por los legionarios, tanto ofensivamente como defensivamente hablando, ocupando en un solo artículo un estudio de las armaduras y sus variantes en el periodo aquí tratado. Así mismo, en un artículo secundario se aborda el atavío no militar de los legionarios, sean túnicas y capas, algo poco conocido, pero que seguro ocupaba un porcentaje muy importante de su vestimenta a lo largo de sus vidas en la legión. Tres artículos más se ocupan de diferentes elementos de la vida en la legión, que conforman el centro vital y guerrero de las tropas y complementan la institución en su desarrollo y día a día. Estos están dedicados a la inteligencia militar, la religión en el ejército y la vida cotidiana en los campamentos. Para finalizar y no menos importante, se incluye un artículo dedicado a la situación de las fronteras del Imperio y la labor estratégica de las legiones en estos emplazamientos, profundizando en la teoría de Edward Luttwark, que en 1979 teorizó sobre la función y estrategia de las legiones y los puestos avanzados en las fronteras.
En fin, un número completísimo, que aunque trata algunos temas más o menos conocidos por el lector avezado, afronta otros asuntos menos conocidos pero igualmente interesantes con los que conocer la situación de la legión romana en la primera centuria del Imperio Romano.


jueves, 12 de enero de 2017

"Crononautas"

Recientemente Panini Cómics ha publicado un tomo de cuatro capítulos y autoconclusivo, firmado por el siempre sorprendente Mark Millar, acompañado del gran dibujante del momento, Sean Murphy. La historia, como suele ser habitual en Millar, una ida de olla y un juego de saltos en el tiempo, lleno de sarcasmo, chistes fáciles y aventuras para no aburrir a nadie. La historia la protagonizan dos investigadores que tras mandar una especie de satélite espía al pasado, intentan viajar ellos mismos a otros tiempos de la historia. Por un error en el viaje, uno de ellos se pierde en el tiempo, lo que hace que su compañero vaya tras él. Lo que se encuentra resulta tan sorprendente y atractivo que ambos deciden no volver, ante la preocupación de los investigadores del presente, que harán lo posible para que regresen, mientras ellos se meten en más de un problema en sus viajes por el tiempo.
El guión de Millar resulta tan desternillante como caótico. La verdad es que si al leerlo no se pretende buscar los fallos en los viajes y los efectos que pudieran producir en el futuro y presente, el guión funciona. Es rápido, entretenido y muy loco. Otra cosa es que se quiera sacar conclusiones científicas y sus posibles errores de interpretación, sobre lo que supondría a la humanidad que dos viajeros en el tiempo manipulen el pasado a su libre albedrío. Pero creo que este no debe ser el caso, en absoluto. Recomiendo dejarse llevar por un guión muy divertido y lleno de aventuras intertemporales, en las que los protagonistas viajan por distintos planos históricos... absolutamente paranoico.
Pero ¿qué hace que éste cómic sea tan atractivo? Sin duda el endiablado y sugerente dibujo de Sean Murphy. Su viñetas a doble página, la sugerencia de movimiento continuo y el trazo desgarbado pero seguro en sus líneas, logran que, junto a sus ilustraciones de Tokyo Ghost, tengamos dos de los trabajos de ilustración y dibujo más geniales del año 2016. A mi particularmente me encanta como diseña las páginas y juega con la velocidad en sus viñetas. La conjugación de Millar y Murphy, aunque a nivel de guión, no sea un gran trabajo, que no lo es, hacen de este cómic un tomito recomendable, si el afán que se busca es el simple divertimento. Yo me lo he pasado genial, oigan.


martes, 10 de enero de 2017

"The Crown" - Temporada 1

La figura de la reina Isabel II de Inglaterra es la protagonista de esta serie coproducida en EEUU e Inglaterra y distribuida por Netflix. Con cierto regusto a las producciones de la BBC y profundizando en la vida institucional y familiar de la familia real, esta primera temporada trascurre entre la boda de la princesa Isabel en 1947 y alrededor de 1956, cuando estalla la crisis con Egipto y el canal de Suez. Aproximadamente 10 años, ya que parece que el deseo de las productoras es realizar una temporada por cada década del reinado de Isabel II.
La serie goza de una factura sobresaliente tanto en la ambientación, como en las interpretaciones. Con gran respeto por la protagonista, que siendo muy joven debe tomar el timón de la corona británica, esta primera temporada tiene la capacidad de ahondar en la vida privada de su familia, desde la figura paternal y cercana de su padre Jorge VI, la lejanía de su madre Isabel, la sombra alargada y también cercana de su tío Eduardo, su marido Felipe, no siempre cómodo en su posición de consorte, su rebelde hermana Margarita y como no, en esta primera temporada, la gran presencia de Churchill, maravillosamente encarnado por un acertadísimo John Lithgow.
 Cada capítulo toma un hecho importante para la vida de Isabel, aportando por medio de flashbacks, momentos de su juventud todavía en vida de su padre, por el que profesaba un gran cariño. Los vaivenes provocados por la abdicación de su tío Eduardo junto a una guerra larga y tortuosa y la posterior muerte del rey Jorge VI, hacen que la joven Isabel se enfrente como reina a su país, su gobierno al mando de Churchill, pero acosado por su propio partido y, a una familia a la que le cuesta afrontar la nueva situación.  Frente a esta presión, Isabel, interpretada por una contenida y creíble Claire Foy, debe tomar decisiones que hacen traicionar su autentico sentir, afrontando su responsabilidad como reina frente a la querencia de la familia o sus propios deseos personales.
Los diez episodios de los que consta la primera temporada conforman no solo un conjunto sino que también, de manera independiente, presentan al espectador un asunto, una trama, que aunque bien ligada con sus anteriores y posteriores capítulos, puede funcionar con independencia, reflejando rasgos, peculiaridades y situaciones que han ido conformando la personalidad y el reinado de Isabel. Su perfil de producción elegante, cuidada al detalle y muy fiel a la historia, junto a la dirección de actores y actrices, la sitúan, en mi opinión, como una de las grandes series del año. Una auténtica gozada para la vista.


lunes, 9 de enero de 2017

"Mal trago" - Carlos Bassas del Rey

Por esas coincidencias de la vida, conocí a Carlos Bassas, residente en mi Pamplona natal, gracias a amigos comunes de las redes sociales y del círculo de Hislibris. Parece mentira que incluso compartiendo buenos amigos y amigas en Pamplona no habíamos coincidido nunca por nuestra ciudad. Por otro lado, debo reconocer que su última novela  titulada "Mal Trago" es la primera que he leído del autor, aun siendo la tercera entrega que tiene como protagonista al inspector Corominas. Si bien no soy un habitual del género negro, tenía mucha curiosidad por adentrarme en el día a día de Ofidia, la ciudad de ficción en la que vive el protagonista y que es en muchos momentos de la novela la viva estampa de nuestra querida Pamplona. Todo un acierto concebir un nombre ficticio, para plantear al lector el escenario de los casos de Corominas. De esta manera se bucea mejor y sin pérdida de atención en las personalidades de los actores y los detalles de los casos, haciendo de Ofidia una ciudad universal. Pues bien, ante todo y como premisa de esta reseña, debo decir que el Sr. Bassas goza de una pluma rica en vocabulario y especialmente potente en lo que a su narrativa se refiere. Pero no voy a adelantarme sin haber comentado, como suele ser habitual en este blog, la trama de la novela.

Corominas se enfrenta a la aparición del cadáver de un niño. La localización del cuerpo resulta tan anómala como extraña y el inspector deberá investigar las razones de su muerte y sobre todo la chispa que encendió la mecha de esta historia tan sórdida como ligada a una sociedad en crisis, en la que los pobres son más pobres y los ricos se mueven en la sociedad aparentemente por encima del bien y del mal. Paralelamente, encontramos al protagonista zambullido en una importante crisis personal. Las diferencias con un hijo que desea volar en libertad, más la seria situación en la que se encuentra su excompañero Vázquez, no evitan que el caso le ocupe y preocupe las veinticuatro horas del día. ¿O es que Corominas no quiere enfrentarse a una realidad que le recuerda de alguna manera a fases de la relación con su padre? Pero para él lo principal es resolver el enigma del niño fallecido.

Vamos por partes. Narrativamente nos encontramos una redacción muy fluida y rápida en los diálogos. Apuntar sobremanera la riqueza de un lenguaje especialmente trabajado por parte de Carlos Bassas. Es una gozada disfrutar de una literatura tan rica en vocabulario. Los modos, las palabras, las frases se entrelazan con sentencias latinas de clásicos inmortales, algo que me ha resultado tan curioso como enriquecedor y que aporta un halo de alta cultura a la novela y al personaje. Por otro lado, sin conocer a Corominas de anteriores novelas, es fácil hacerse con la personalidad del personaje, sus amistades y sus enemigos. En pocas pintadas el lector logra que visualicemos los problemas de comunicación con su hijo, la buena sintonía con su mujer Laura y la manera de trabajar con su compañero Agüero. Y todo esto además de presentar la trama, el nudo y el desenlace del caso en apenas 250 páginas.

Respecto a núcleo del libro, en todo lo que pivota alrededor de la muerte del niño, es muy interesante como aúna en su investigación un punto de crítica social muy acertado en los tiempos que vivimos. Sin duda es un factor importante no solo en la vida y en el pensamiento de Corominas, sino también, como pude comprobar en la presentación del libro, en la conciencia del propio autor. Y la verdad, es que aporta entidad a la obra. Por otro lado y respecto al desenlace de la investigación, me veo obligado a apuntar que en mi opinión la novela necesitaría algunas páginas más en su desarrollo final. Su trama en la resolución del caso creo que se ve perjudicada porque el culpable material del asesinato se descubre demasiado atropelladamente, en pocas páginas y en mi opinión, de manera abrupta y forzada. Pero eso es un tema que aquí no puedo comentar sin descubrir un thriller bien construido y armado, tanto a nivel forense, como policial. Creo realmente que con unas páginas más, la resolución del caso hubiera caído por el propio peso de la investigación, sin forzar la máquina y de forma más natural. Además hay que decir que al lector no le hubiera importado leer un poco más y disfrutar de más páginas de un libro tan entretenido y bien escrito. Efectivamente, me quedé con ganas de más.

Para terminar, agradecer al autor las recetas de cocina aportadas en la novela. Tomaré nota de cada una de ellas emulando al gran Corominas, al que espero recuperar poniéndome al día con sus anteriores casos y eventos en su vida. En fin, creo que es importante gozar de un escritor de novela negra que cuenta con la narrativa, la riqueza de lenguaje y el dominio de prosa que apetece leer en una tarde lluviosa, como las que ha sufrido en estas páginas el sufrido inspector de "Mal Trago".  Un auténtico placer.

jueves, 5 de enero de 2017

La foto del viernes - Bruselas - Pórtico Catedral

Bruselas.
Pórtico Catedral.
Feliz día de los Reyes Magos.


"Comanchería"

Texas. La crisis, las hipotecas sobre las grandes y secas granjas de la pradera, el paro y la búsqueda de las grandes petroleras, de fincas en las que buscar gas y petróleo, monopolizan un Estado empobrecido. Dos hermanos, uno de ellos recién salido de la cárcel y el otro separado de su mujer, deciden cometer una serie de atracos a bancos para salvaguardar la propiedad heredada de sus padres antes de que los desahucien. Mientras, un marshall a punto de jubilarse y su compañero les siguen la pista.
Dirigida por el casi desconocido David Mackencie y guionizada por Taylor Sheridan, quien ya escribió en su momento la inmensa "Sicario"de Villeneuve, "Comanchería" es un western moderno crepuscular de alta calidad. Sus personajes, el paisaje, su épica y por qué no, el talante desesperado de perdedor de los hermanos protagonistas, recuerda mucho al paisaje de algunos westerns inolvidables, marcados por las cabalgadas casi suicidas de pistoleros y cazadores de fortuna. Sin ir más lejos, el perfil de estos hermanos me trae vientos conocidos de los hermanos Jessie y Frank James, aquellos pistoleros sureños del condado de Clark, con cierto aire a Robin Hood. Con el mismo guión, sin modificar apenas un ápice y simplemente situando la acción en las últimas décadas del siglo XIX, la película prácticamente no habría variado en su espíritu. La esencia de los paisajes infinitos, la imperturbable sensación de los hermanos de encontrarse en un callejón sin salida, su carácter pendenciero, así como la figura impagable, tranquila y socarrona del sheriff, campan a lo largo y ancho de este excepcional y estéticamente impecable film. Y todo ello acompañado de unas gotas de road movie y polvo en la carretera que aporta una buena cuota de acción.
"Comanchería" tiene la capacidad de integrar un guión notable, salpicado de diálogos llenos de humor, tragedia y esperanza. Magníficas sobre todo, las conversaciones del marshall, interpretado por un impecable Jeff Bridges y su compañero inseparable, un medio indio y medio mejicano, llamado Alberto. Sus continuas discusiones, las salidas incorrectas en cuanto al racismo, así como los chistes y la chanza de algunos momentos, ocultan una fuerte amistad entre ambos. La cercana jubilación del marshall me recuerda a aquella última misión de John Wayne en "La última legión" antes de su retiro. Su olfato le guía en su misión. Desde luego Bridges lo borda en su papel de veterano defensor de la ley, con aires de viejo cascarrabias pero con un gran corazón. Enfrente dos, ya no tan jóvenes actores. Ben Foster es uno de los grandes secundarios del momento. Sus papeles nunca han dejado de llamarme la atención y en esta ocasión, repite una interpretación franca y llena de desesperación. Chris Pine, sorprende por su interpretación medida. El generalmente intérprete de productos convencionales, logra en "Comanchería" su mejor papel hasta el momento. Muestra una madurez que hasta ahora no se le veía frente a la pantalla.
Texas, El Estado de la Estrella Solitaria, completa y cierra el círculo, como un personaje más. Sus grandes e infinitas praderas, roturadas por carreteras sin fin, marcan el escenario perfecto. La economía inestable de las granjas, la sequía, el paro e incluso la acción carroñera de los bancos, en un Estado donde cada ciudadano porta un arma, conforman el entorno perfecto para adaptar al presente, una historia clásica y crepuscular del viejo oeste americano, a la que se le adapta la realidad social actual, dura e implacable. La fotografía resulta impecable, tanto con la luz brillante de la mañana, como en los anocheceres en la pradera. A todo ello unimos una magnífica y acertada banda sonora cuajada de canciones country y sureñas, llenas de mensajes. Se agradece y mucho, los subtítulos en todas y cada una de ellas. Aunando todo ello, un director acertado en los condimentos, el espíritu y en los actores. Su buen temple y pulso con la cámara, los silencios, los diálogos y las escenas de acción completan un metraje medido y en algunos momentos brillante. 
Habrá quien el final de la película, sus cinco últimos minutos, le haya despistado o incluso no les haya convencido, como es mi caso. Pero esto no es óbice para reconocer el trabajo bien hecho, la recuperación del concepto milagroso y mítico del clásico western y sobre todo la templanza, la búsqueda de la epopeya más antigua del ser humano en este mundo. La supervivencia frente a la injusticia. Qué gran manera de comenzar cinematográficamente el año. Sí señor, así sí.

martes, 3 de enero de 2017

"Tokyo Ghost" - Tomo 1

Sin duda uno de los cómics del 2017. Por fin se ha publicado el primer tomo de "Tokyo Ghost" guionizado por el gran Rick Remender y dibujado por Sean Murphy. Vaya tándem, ¿no os parece? A Remender lo estoy disfrutando una barbaridad con sus rapidísimos guiones de "Clase Letal" y el dibujo desgarbado pero tan personal de Murphy, sigue siendo uno de los más fascinantes y rompedores del momento. Su alianza en esta historia futurista casi postapocalíptica y dominada por el imperio de la droga virtual que domina toda la civilización, resulta tan notable como fascinante.
La trama nos sitúa en Los Ángeles, en el año 2089. La tecnología ha hecho que las personas no tengan apenas voluntad propia. La finalidad de cada uno de sus habitantes consiste en no tener problemas, desinhibirse en la droga virtual y tecnológica que domina la ciudad. El delito campa bajo el control de quienes manejan a su antojo la droga, que de manera tóxica y deshumanizadora, pervierte la conciencia individual de las personas. Una especie de matones que ejerce sus funciones al antojo de estos capos dominadores de la ciudad, llamados alguaciles, forman parte de quienes controlan de alguna manera, una sociedad tan irreal como despersonalizada. Los protagonistas, Led Mella y Debbie Declive, forman pareja en su trabajo de alguacil. Deudores de su servicio con quien controla la droga virtual, ejercen su función entre la racionalidad y esperanza de Debbie y el descontrol y enganche de Led frente a su experiencia con las drogas. Un pasado une a estos personajes... y su futuro les abrirá la esperanza de un nuevo mundo y una novedosa visión de lo que podría ser su nueva vida en otro lugar, lejos de las drogas, la tecnología y el control mafioso de sus jefes.
A nivel de guión, Remender es sin duda, uno de los más refrescantes y novedosos guionistas del momento. En su lectura podemos encontrar mensajes que hablan sobre la libertad individual y de pensamiento de los personajes, el peligro de las drogas y su dependencia, el poder mafioso y corrupto de las personas que dominan el gobierno de la ciudad, el ecologismo y el respeto por el entorno natural, así como el pensamiento libre y honorable de los samuráis. Remender consigue insertar en el vertiginoso dibujo de Murphy frases, con gran consistencia y compromiso. Y es aquí donde el potente y espectacular dibujo de Murphy aporta  grandes escenas de acción, espectaculares viñetas de peleas y sobre todo un mundo tan imaginativo como apabullante, tanto en la conciencia de la gran urbe de contaminación y deshumanización en que se ha convertido Los Ángeles, como en la paz y sosiego de gran bosque verde y natural de Tokyo. Murphy apuesta por un dibujo lleno de detalles, escenas casi pictóricas y viñetas con encuadres, estructuras y combinaciones espectaculares. No se puede obviar el colorido aportado por Hollingsworth, en tonos apagados, pero que combinan a la perfección con el dibujo de Murphy sin restarle el mínimo de protagonismo.  
Solo queda esperar el segundo tomo para seguir disfrutando de un gran cómic y de sus autores.


lunes, 2 de enero de 2017

Desperta Ferro - "La Guerra de las Alpujarras"

El Nº 25 de la sección de Historia Moderna de Desperta Ferro esta dedicado a la Guerra de las Alpujarras. Tan novedoso como emocionante. Desde luego el acierto de la revista al tocar este tema, conocido por todos, pero tan poco tratado fuera de estudios universitarios o artículos sueltos, es evidente. Siempre he oído hablar de esta guerra interna en España entre los años 1568 y 1571, al leer ensayos y libros sobre el periodo del reinado de Felipe II y la figura de Juan de Austria, tratado como un frente incómodo pero secundario, en comparación con los sucedido en Flandes o el Mediterráneo Oriental. Con este número y sus artículos, nos podemos hacer cargo de su importancia y el complejo desarrollo de la guerra. Con decir que se tuvieron que trasladar parte de los Tercios italianos a la península lo digo todo.
Desde luego la situación de los moriscos en el Reino de Granada durante la mitad del siglo XVI, no estuvo exenta de altibajos. Por un lado, en un principio existió un respeto por la religión y costumbre de los nazaríes que decidieron quedarse en el reino tras la caída de Granada. Sin embargo con el tiempo, la presión para que abandonaran su religión y posteriormente, los ataques a sus costumbres y tradiciones, en parte por el miedo de los peninsulares al apoyo y ascendiente de los turcos en el Mediterráneo, hizo que la tensión entre ambos grupos fuera explosiva. En el primer artículo se habla sobre el devenir de la comunidad morisca en el antiguo reino de Granada antes de la guerra, llamando la atención, sobre todo, en la mayoría de esta comunidad en el territorio frente al número de cristianos viejos. El estallido de la revuelta en diciembre de 1568 cogió a muchos desprevenidos y la respuesta llegó desde dos frentes no bien avenidos. Por un lado el Marqués de Mondéjar y por otro el Marqués de Vélez. Los primeros más afines a la negociación y los segundos más radicales y cercanos a la sumisión a sangre y fuego. La historia podría haber ahorrado tres años de guerra si Felipe II no hubiera apoyado a un Vélez, prometedor pero que resultó inoperante en la guerra. Como remarca el artículo titulado Las Operaciones Militares, la guerra se prolongaría en el tiempo por tres causas principales. Primero la orografía del terreno. En segundo lugar las desavenencias entre los mandos españoles y tercero la llegada de ayuda turca a los moriscos. En éste artículo se observa como crece la revuelta en medios, hombres y territorio, convirtiendo el levantamiento en un auténtico peligro en la propia casa de la Corona Española. Finalmente gracias a las disensiones internas entre los jefes moriscos y sobre todo la toma de la costa y sus puertos por la flota española, más la llegada de tropas profesionales con los Tercios españoles, la guerra se decidió por los cristianos.
Los artículos del presente número son tan completos como extensos en las operaciones militares, consecuencias demográficas y sociales, así como intrigantes en la visión de la sombra alargada del turco, siempre atento y no siempre fiel a los rebeldes, en lo que sucedía en la costa de Granada, Almería y Málaga. Muy interesante el artículo dedicado al asalto de Galera y a la organización militar de los moriscos, atendiendo sobre todo a su maniobrable guerra de guerrillas. Pero lo que más me ha llamado la atención es la crudeza y sangría de esta guerra. Dos artículos remarcan el "a sangre y fuego" llevado por ambas partes y sobre todo las consecuencias para el perdedor y el territorio de la contienda, desarrollado en el último capítulo de la guerra, con la expulsión y repoblamiento de las Alpujarras. Referir por último el muy interesante artículo dedicado a la ayuda turca a los moriscos y su influencia. También el Gran Turco dejó a su suerte a los rebelados, por que sus intereses eran otros. Enhorabuena por un impecable número lleno de información y detalles. Entiendo que desde ahora será un referente en el tema, tan jugoso como bien acompañado, como siempre, de espléndidos planos que acercan al lector la complejidad del territorio tanto estratégicamente como geográficamente.